miércoles, 24 de febrero de 2010

La cámara y la sabiduría de Mireia Robert captaron este espectacular instante de la pasada Maratón, en el que una llamarada anunciaba la puesta en marcha de la orgía de fuego y humo de los diablos. ¡Cuanta lírica, per deu!.

miércoles, 17 de febrero de 2010

El pasado Domingo tuve el placer de asistir a una proyección de películas rancias. Su organizador, Daniel García, es un fiel seguidor de la Marató, y se le llena la boca cuando dice que nunca ha ido a la sala A. Su universo pertenece a la sala B. Tantas son las ganas de que llegue cada nueva edición de la Marató, que un día decidió crear su propio show peliculista con el fin de poder desahogar sus ansias rajadoras, y lo llamó "Cine the Warrior".
El día de los enamorados (¿había otro más indicado?) se proyectaron "Creepozoides" y "Los hechiceros del reino perdido". Durante el sarao, no solo el público se hartó de berrear y decir locuras (y reír), también reconocí muchas voces ya clásicas de la Marató, así como muchos de sus chascarrillos (incluido el de "grifoooo!!"). Lo pasamos muy bien y yo salí muy contento, consciente del poder e influencia de nuestra amada Marató. Influencia esta que el propio Daniel reconoce sin tapujos... no como otros modernos gafapastas que hay por ahí.
Y espérense, que para dentro de unos meses se celebrará OTRO espectáculo de parecido calibre, en el que tengo la suerte y el honor de participar recomendando títulos, organizado, una vez más, por seguidores fieles de la Marató.
Sí amigos, la Marató de Cotxeres es GRANDE, es ÚNICA y es................. LA REHOSTIA!!!.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Muestra palpable del tipo de audiencia que acude a los eventos peliculistas organizados por las Cotxeres de Sants. En este caso, se trataba del "Festival de Cortos para Cortos Vol.6", celebrado el pasado Octubre del 2009. Maravilloso.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Pillados in fraganti: Los responsables de las proyecciones de la sala grande, prefieren ver el fútbol de escondidas a regalarse los ojos con todo el horror (y en todos los sentidos) que ellos mismos lanzan cual rayos cósmicos a la gran pantalla blanca.
(Foto de Mireia Robert)